Organizaciones políticas y populares de México reafirman solidaridad internacionalista durante movilizaciones por el Día del Proletariado Internacional
Ciudad de México, 02 de mayo de 2026.- En el marco de las jornadas de lucha por el Día Internacional del Proletariado, decenas de miles de trabajadores, maestros, estudiantes, campesinos y miembros de organizaciones populares participaron en multitudinarias movilizaciones desarrolladas en Ciudad de México, Puebla, Chiapas y otras regiones del país, en que además de exigir derechos laborales, expresaron su solidaridad con diversos pueblos del mundo que enfrentan agresiones imperialistas, sionistas y políticas represivas.

Durante las movilizaciones, distintos contingentes manifestaron su respaldo a los pueblos de Palestina, Irán, Cuba, Venezuela y Líbano, denunciando las políticas genocidas del imperialismo estadounidense y condenando las acciones militares y represivas atribuidas al régimen sionista de Israel contra el pueblo palestino y otras naciones del llamado Medio Oriente. Asimismo, se escucharon consignas de apoyo a la resistencia de los pueblos frente a las sanciones económicas, bloqueos y medidas coercitivas unilaterales impulsadas por la decadente potencia imperialista.

En diversos puntos de las marchas también se expresó solidaridad con el pueblo peruano, denunciándose la criminalización de la protesta social, la persecución política, el encarcelamiento y la represión contra sectores populares que exigen transformaciones estructurales en el Perú, entre ellas la democratización de la sociedad, la restitución de derechos y libertades, así como, la convocatoria a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución Política.

En el marco de las libertades democráticas y derechos existentes en México y de las movilizaciones desarrolladas por el 1° de Mayo, diversos contingentes participaron difundiendo expresiones ideológicas y políticas vinculadas a organizaciones revolucionarias, colectivos populares y corrientes de izquierda. En ese contexto, algunos sectores agitaron consignas de respaldo al marxismo-leninismo-maoísmo, reivindicándolo como una herramienta ideológica y política para la lucha de clases y la transformación revolucionaria de la sociedad. Asimismo, se propagandizaron las Obras Escogidas del Dr. Abimael Guzmán Reinoso —correspondientes a los tomos I, II, III y IV— destacando su difusión en determinados espacios militantes y anunciando que actualmente se encuentran en preparación los tomos V y VI, en el marco de esfuerzos orientados a preservar y divulgar documentos políticos e ideológicos relacionados con la praxis maoísta en América Latina y el mundo.

A lo largo de la jornada también se observaron banderas rojas, símbolos obreros, pancartas y diversa propaganda política alusiva a organizaciones comunistas, movimientos populares y expresiones de solidaridad internacionalista presentes en distintos puntos de la nutrida marcha. Algunos contingentes reivindicaron la memoria de procesos revolucionarios latinoamericanos y la vigencia de las luchas antiimperialistas, mientras otros enfatizaron la necesidad de fortalecer la organización política y sindical de los trabajadores frente a las actuales crisis económicas, sociales y geopolíticas. Dentro de ese mosaico de expresiones políticas, determinadas agrupaciones hicieron referencia a planteamientos históricos del Partido Comunista del Perú y a la figura del Dr. Abimael Guzmán Reinoso desde una perspectiva reivindicativa y militante vinculada a sectores promaoístas presentes en la movilización.

Las movilizaciones estuvieron encabezadas por organizaciones sindicales y magisteriales como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la cual reiteró sus demandas históricas relacionadas con la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, incremento salarial, jubilaciones dignas y defensa de la educación pública. Las protestas se desarrollaron en medio de un creciente clima de inconformidad social frente al deterioro económico, la precarización laboral y las políticas consideradas favorables a grupos empresariales y financieros.
Las jornadas del 1° y 2 de mayo confirmaron que México continúa siendo un importante escenario de movilización social y debate político, en la que distintos sectores populares, sindicales y estudiantiles mantienen vigentes sus demandas históricas de justicia social, soberanía, derechos laborales y solidaridad internacionalista, así como, el derecho a edificar una sociedad superior.
Red de Prensa Popular Latinoamericana



