Vocera de CONAICOP – Veracruz
Día de la Madre Mexicana

A las madres que sostienen la vida y la esperanza de los pueblos
En este Día de la Madre Mexicana abrazamos con profundo respeto, admiración y solidaridad a todas las madres que, aun en medio de la adversidad, continúan sosteniendo la vida, la dignidad y la esperanza de sus familias y de sus pueblos.
Abrazamos a las madres trabajadoras, a las madres campesinas, indígenas, obreras, estudiantes, profesionistas y luchadoras sociales; a las madres de México, de América Latina y de todos los pueblos que resisten frente a la desigualdad, la violencia, las guerras, el hambre impuesta, los bloqueos, las ocupaciones y las distintas formas de dominación y exclusión.
A ustedes les decimos: su lucha no es invisible, su esfuerzo no es olvidado y su voz sigue siendo semilla de dignidad y transformación social.
Ser madre en territorios golpeados por la injusticia, el despojo, el fascismo, el colonialismo, el patriarcado y el capitalismo extractivo constituye también un acto profundo de resistencia humana, política y ética. Cada madre que protege la vida, que alimenta, educa, acompaña y defiende a sus hijos e hijas en medio de la incertidumbre representa una fuerza invaluable para los pueblos.
Frente a quienes pretenden normalizar la violencia, frente a quienes convierten el sufrimiento en negocio y frente a quienes buscan silenciar la memoria colectiva, levantamos la solidaridad entre los pueblos, la defensa de la vida y el derecho de las mujeres a vivir con justicia, dignidad y paz.
Porque ningún bloqueo puede llamarse humanitario.
Porque ninguna ocupación puede traer verdadera paz.
Porque ninguna libertad puede edificarse sobre el hambre de la infancia, el dolor de las mujeres o la destrucción de los pueblos.
Hoy honramos especialmente a las madres que organizan ollas comunes, comedores comunitarios y redes solidarias; mujeres que transforman el esfuerzo colectivo en alimento, la solidaridad en esperanza y la comunidad en una gran familia. Su entrega sostiene barrios enteros y demuestra que el cuidado también es liderazgo, conciencia social y resistencia organizada.
Honramos a las madres buscadoras que no descansan hasta encontrar verdad y justicia para sus desaparecidos; a las madres que defienden la tierra, el agua y la soberanía de sus pueblos; a las madres que marchan contra la guerra, contra el odio y contra toda forma de violencia política y de género; a las madres que, incluso entre ruinas y dificultades, continúan sembrando dignidad, amor y futuro.
Desde América Latina reafirmamos nuestra voz contra el fascismo, el patriarcado, el colonialismo y toda forma de opresión y violencia. Reivindicamos el papel histórico de las mujeres y de las madres en la construcción de sociedades más humanas, solidarias y emancipadoras.
En este día no solo celebramos la maternidad; también reconocemos la valentía, la conciencia, la resistencia y la enorme capacidad transformadora de las madres mexicanas y latinoamericanas.
Por la vida, la memoria, la justicia y la liberación de los pueblos.
¡Feliz Día de la Madre a todas las madres que luchan, aman y resisten!
Porque la ternura también tiene forma de resistencia.


